
Un asesino en la puerta
Un policía en el patio
Un banquero ladrón
Un cura pedófilo en la Iglesia
Un burgués en el escusado
Y un oligarca en el basurero
Personajes de un sistema en descomposición
aapayés



-El enigma de mis tentaciones:
siempre tienen el mismo rumbo,
pasión y deseo hacia la mujer que amo.
-Amar en el mar de mis secretos
es navegar en el mismo océano de tu cuerpo.
-Háblame de democracia,
de derechos humanos,
de injusticias,
de guerras,
de genocidios,
y te diré sin vacilación:
¡Go home!
-He sentido la bota del opresor torturar mi poesía;
con los versos en mis ojos,
le disparé amor y ternura por la vida.
-Me siento más cerca de ti
cuando acaricio tus errores
y con un beso los aniquilo.
-Leerte
es profundizar en las líneas escondidas de tu cuerpo.
-Las intenciones son eso:
cuando lapidamos las aspiraciones.
La montaña se rio de mis intenciones
cuando supe desnudar mi alma.
-Tirado en el letrero de un camino,
encontré mi destino:
pintando versos.
-Quiero beber la vida
y emborracharme de cacofonías
que se derritieron en el paraíso.
-Muchas veces los letrados
se visten tan bien con sus diplomas
que su vida es peor que una cloaca.
-Suelo escribir lo que siento;
muchas veces escribo lo que pienso.
-Antes dejaba de pintar por ver tus labios;
hoy he dejado de pintar por gozar tu cuerpo.
-Una sonrisa mal pintada
es como un poema mal escrito.
-Hace mucho que mezclo los colores
con las lágrimas escritas de mi silencio.
-Una coma en mis versos
suele acariciar poemas
si está escrita en el momento adecuado
de un beso.
-También oscurecen los colores vivos
los que se pintan con arrogancia.
-Veo la imagen del amor en tu cuerpo
creciendo como versos,
para hacer de tus pasos poesía.
aapayés

Admiro la belleza de tus días,
el amor que habita en tus horas,
el cariño que se esconde en tus minutos,
el tiempo que florece en tu cuerpo
y la alegría que trenza tus cabellos.
He aprendido a besar con ternura tus errores,
acaricio tus defectos con paciencia,
y construyo con sabiduría los aciertos,
corrigiendo también los míos.
He aprendido a ser cómplice de tus secretos,
acompañando en silencio
la vida que tejemos juntos.
He aprendido a escribir en tu cuerpo,
a leer tus caderas y tus secretos desnudos en silencio,
a dibujar tus labios, tus ojos, tus manos,
a pintar tus deseos y tus sueños.
He aprendido a amarte sin condición,
a quererte sin vacilación,
esencia de vida, mujer,
que juntos quisimos volar...
Con una palabra, con un beso y de la mano,
conquistaremos lo imposible.
aapayés
aapayés


Poemas clandestinos,
vestidos de lucha y de tortura,
de principios y de ternura,
de amor y de esperanza,
de compromiso con la conciencia
escrita con la sangre de mi pueblo:
los pobres,
los humildes,
los míos,
los campesinos.
Yo estuve allí.
Desaparecido.
Secuestrado.
En esas mazmorras Made in USA:
Fuerzas Armadas de El Salvador —FAES—,
Escuadrones de la Muerte —EM—,
Brigada Anticomunista Maximiliano Hernández Martínez,
Brigada Anticomunista Salvadoreña,
Unión Guerrera Blanca —Mano Blanca—,
Grupo de Exterminio Social —Sombra Negra—,
Fuerzas Armadas de Liberación Anticomunista
—Guerra de Eliminación— FALANGE.
Cloacas llamadas cuerpos de seguridad:
Policía de Hacienda —PH—,
Guardia Nacional —GN—,
Policía Nacional —PN—.
Yo estuve allí, en ese lugar de El Salvador.
Desnudo.
Vendado.
Solo, maniatado y a oscuras,
en esas celdas frías del pasado.
Lo cotidiano:
torturas,
preguntas,
golpes,
capucha,
choques eléctricos,
odio.
Sus paredes
dibujaban un silencio perpetuo de muerte.
Sus escritos pululaban:
sangre,
gritos,
lágrimas,
versos solidarios de los nuestros,
los oprimidos,
los olvidados,
los maniatados de siempre,
los perseguidos de siempre,
los mismos de todos los tiempos,
los compañeros,
las compañeras,
revolucionarios todos.
Desde algún lugar de El Salvador, para vos.
aapayés




