Poemas clandestinos,
vestidos de lucha y de tortura,
de principios y de ternura,
de amor y de esperanza,
de compromiso con la conciencia
escrita con la sangre de mi pueblo:
los pobres,
los humildes,
los míos,
los campesinos.
Yo estuve allí.
Desaparecido.
Secuestrado.
En esas mazmorras Made in USA:
Fuerzas Armadas de El Salvador —FAES—,
Escuadrones de la Muerte —EM—,
Brigada Anticomunista Maximiliano Hernández Martínez,
Brigada Anticomunista Salvadoreña,
Unión Guerrera Blanca —Mano Blanca—,
Grupo de Exterminio Social —Sombra Negra—,
Fuerzas Armadas de Liberación Anticomunista
—Guerra de Eliminación— FALANGE.
Cloacas llamadas cuerpos de seguridad:
Policía de Hacienda —PH—,
Guardia Nacional —GN—,
Policía Nacional —PN—.
Yo estuve allí, en ese lugar de El Salvador.
Desnudo.
Vendado.
Solo, maniatado y a oscuras,
en esas celdas frías del pasado.
Lo cotidiano:
torturas,
preguntas,
golpes,
capucha,
choques eléctricos,
odio.
Sus paredes
dibujaban un silencio perpetuo de muerte.
Sus escritos pululaban:
sangre,
gritos,
lágrimas,
versos solidarios de los nuestros,
los oprimidos,
los olvidados,
los maniatados de siempre,
los perseguidos de siempre,
los mismos de todos los tiempos,
los compañeros,
las compañeras,
revolucionarios todos.
Desde algún lugar de El Salvador, para vos.
aapayés
24 de Marzo
Hace 7 años

