Admiro la belleza de tus días,
el amor que habita en tus horas,
el cariño que se esconde en tus minutos,
el tiempo que florece en tu cuerpo
y la alegría que trenza tus cabellos.
He aprendido a besar con ternura tus errores,
acaricio tus defectos con paciencia,
y construyo con sabiduría los aciertos,
corrigiendo también los míos.
He aprendido a ser cómplice de tus secretos,
acompañando en silencio
la vida que tejemos juntos.
He aprendido a escribir en tu cuerpo,
a leer tus caderas y tus secretos desnudos en silencio,
a dibujar tus labios, tus ojos, tus manos,
a pintar tus deseos y tus sueños.
He aprendido a amarte sin condición,
a quererte sin vacilación,
esencia de vida, mujer,
que juntos quisimos volar...
Con una palabra, con un beso y de la mano,
conquistaremos lo imposible.
aapayés
aapayés








