Resarcir
Con quieta imaginación,
el preludio de un beso
de un amor
que nunca llegó.
Y aún así,
sin romper la ilusión,
creí
en la sinceridad del viento
y en el refugio inmaculado
de la poesía.
No puedo escribir sin ti.
Y si el alma palpita,
el ansia del amor
se fugó con el viento.
Un anuncio en el periódico
proclamó
la desnudez de la poesía
contigo,
cerca de la tormenta
que un día
dejó de ser
un verso en el vientre del viento.
aapayés

