Hoy me llevo conmigo
las disculpas anónimas
que encontré en el basurero del dormitorio,
olvidadas y torcidas
de tanto rencor.
Suelen expresar
el sentimiento sarcástico del ayer:
un adiós,
un te quiero,
unos años sin más
que se disipan con un perdón.
Hoy me llevo a la cama
tu cuerpo desnudo
para acariciar mi sexo
desnudo en ti,
desnudo en ti,
desnudo en ti.
Y sin razón alguna
se disipa la necesidad de tenerte
desnuda en mí,
desnuda en mí,
desnuda en mí.
Hoy me llevo en silencio
la poesía de amor
que tanto escribiste por mí.
Sabes que la distancia
es un rayito de sol
que ilumina la ilusión de amar,
de amarnos,
de amarte,
de amarme.
Hoy escribo
un sin sentido verso
para mí.
aapayés

