Abrazando tentaciones
para acallar los anhelos perdidos
que remueven
esos instantes
que se ocultaban,
ya marchitos,
en el frasco del recuerdo.
Y no estabas tú.
La cima de un amor
inmaculado,
aquel que un día
le acariciaba al alma
con tan solo tenerte.
Nostalgias en silencio
y la voz naufragó.
Fue un eco sin respuesta,
una caricia sin regreso,
un puente hacia la nada.
Nostalgias
y la noche se llenó de mudez.
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