acompañando tu ausencia,
dormida,
despierta en el rincón
de nuestro encuentro.
Y estás tú,
callada y presente,
cual sueño acogedor
de lo nuestro.
He presenciado
tus ojos,
abiertos como el cielo,
disparando estrellas,
acariciando la mañana a tu lado.
Duerme,
siente
y grita en silencio,
como yo,
el amor que siento por ti.
Duerme,
siente
el silencio
de este amor por ti.
aapayés

