Al lado del edificio de mi silencio
-muro de sombra y ecos desplomados-
Late un mundo que nadie ha habitado.
Todas las noches,
La memoria teje su red
Con hilos de olvido.
Y de pronto,
El bullicio rasga su disfraz:
La soledad grita
Con la voz rota del alma.
Al lado del edificio de mi silencio
El tiempo es una rueda
Que muerde su propia cola.
Giro la mirada:
La luz es un testamento
Escrito en blanco,
Firmado por el aire.
Al lado del edificio de mi silencio,
Mis párpados son pájaros ciegos
Que vuelan sobre el libro del tiempo.
No leen.
No sienten.
Sólo arrullan
La oscuridad de mis pupilas.
Al lado de mi silencio,
El edificio del amor
Es sólo polvo
Y una última palabra nunca dicha.
aapayés