Microbiografía de Adolfo Payés

Bertolt Brecht

Bertolt Brecht

viernes, 5 de junio de 2026

Sé mi poesía esta noche















Seducirte es la delicadeza, poesía escrita
en tus sentimientos.
Que el deseo nace con un verso
que pulula en el eco,
hundido en la cicatriz lunar de tu ombligo,
y en el vino que gotea desde tu silueta.

Que mis versos sean el paladar de tus labios,
el aroma de tus heridas hechas poesía,
y en ese crepúsculo líquido del deseo
que se desangra en las pasiones de tus piernas.

Que ese mar de espasmos de ceniza
inunde mi boca de peces ciegos,
y que mi lengua, ebria de vértigo,
deslice ese verso que no arde,
sino que deshace tu esqueleto en flores.

Acariciarte deseo con mis versos:
tu cuerpo, libro que respira al revés,
abierto a un viento que llueve hacia arriba.
Leeré cada palabra que sea un ala rota,
cada frase donde tus orgasmos
crecen como hongos en la oscuridad.
El grito de la pasión
no está escondido:
duerme en las venas del libro
con los ojos de un pájaro ahogado.

Déjate llevar por mis versos,
por el renacer de tu ternura de musgo,
hecha poesía en mis caricias
más elocuentes que un cuchillo dormido,
más obscenas que dos manzanas cayendo
en cámara lenta.
El verbo desnudo no habla:
se hace cuerpo de mujer
y luego se olvida.

Sé mi poesía esta noche.
Sé mi musa que brilla como una astilla
y grita con la boca llena de tierra.
En los versos de tu cuerpo
hay literatura en clave morse:
cada poro de tus deseos
es un punto, una raya, un temblor
que no termina de nacer.

Deja que mi lengua
no sienta, no: que roce el vacío,
y deslice el vaivén de tu cuerpo erizo
-ese animal que se deshace al tocarlo-
disfrutando mis locuras de amor por ti.
Mientras la noche se abre
como una hermana que no recuerdo,
y todo lo que toco
se vuelve tierno y ajeno.
 
aapayés