Cuanto más elocuentes
son las palabras,
más absurdo me suena el amor
y más auténtico es mi silencio.
Menguada es la ilusión
de un verso ilusionado,
con pasión.
La pasión es la tertulia
del que siente sin razón.
Cuanto más elocuentes
son los deseos,
tergiverso los sentimientos
y palpita la imaginación
de escribir
un verso en el hospicio
del olvido.
Cuanto más elocuentes
sean los sentimientos,
las palabras pierden
la esencia del alma
de sentir,
de amar.
El desequilibrio emocional
de la razón
es elocuente con la locura,
metáfora, manera de escribir
poesía.
Cuanto más elocuentes
son mis sentimientos,
más auténticos
son los versos
escritos en silencio.
La razón
es una mezquina forma de vivir
sin sentido.
aapayés

