Soy el todopoderoso
del olvido.
El inquebrantable
pensamiento perdido.
Un verso aislado
en el iceberg del silencio.
Un manantial de poesía
en el glacial de la vida.
Cirugía imaginaria
de los ojos
en la lectura del pensamiento.
Soy el todopoderoso
misterio
en las cercanías del abismo,
en la oscura tentación de lo nuestro.
Lo vivido,
vivido está.
Lo escrito,
escrito está.
Pero las caricias
se esfumaron,
cual idea del verso
que quise escribir en el momento preciso
para plasmar
el renglón misterioso en el poema.
Soy la blasfemia,
el sacrilegio puro
de tus sentidos.
Soy el todopoderoso
misterio
de ese amor que nunca tuve,
que no llegó en el momento preciso,
un amor verdadero.
Soy la incógnita
en el camino ilusorio de la poesía,
que se regodea con la derrota
una y otra vez,
con la melancolía
en silencio.
Misterio literal de un beso
en el verso del corazón,
en la poesía.
Soy el todopoderoso
del olvido
en la vuelta de la esquina de tus piernas,
de tu cuerpo
y de tus labios,
leyendo poesía de otro,
escribiendo caricias en otro.
Soy el todopoderoso
olvido de la vida.
aapayés

