Conozco la montaña del sentimiento,
Me ahoga, sigilosa,
Y tartamudeo al decir su nombre,
Como metáfora fugaz
En el arrecife del pensamiento.
El acantilado del olvido
Se funde todas las tardes
Con el poniente,
Bajo el coloso cielo de la vida.
Efímera manera de pensar en ti:
Nostalgia, melodía del beso
Que me dejó la caricia de la esperanza,
De amar en pleno cielo,
En las faldas de la montaña de tu cuerpo.
Conozco la montaña del olvido
Y me dejo llevar por el olor de las mañanas,
Por el despertar a tu lado
Cuando ya no estás conmigo.
Conozco la razón de ser
Un verso en tus labios,
Una poesía en tus manos.
Conozco la montaña de tu cuerpo
Cuando amas a escondidas,
Mirándote en el espejo del deseo.
aapayés

