Microbiografía de Adolfo Payés

Bertolt Brecht

Bertolt Brecht

jueves, 10 de septiembre de 2026

La grosería en la poesía existe




















Encontré el pergamino
arrugado
en el pasillo de la biblioteca,
de esa librería que se lee
con la ausencia del pensamiento.

Leer tu cuerpo
es el iceberg de tus secretos,
un laberinto
donde se pierde la imaginación
y nace la tentación.

La grosería en la poesía existe
si se escribe con el alma
de un ser supremo del pensamiento,
nacido en las catacumbas
de la miseria.

Ese pergamino arrugado
con los sentimientos
inocuos de un amor inexistente.

Suelo maquillar la soledad
y a menudo me desnudo,
como cuando de niño
me bañaba en la poza
que la lluvia había parido,
y así, lleno de lodo,
me divertía
creyéndome un pez sin escamas.

Despacio, me bañaba
soñando ser
un pez en el océano de mis sueños.

Leo ese pergamino
arrugado en el pasillo
de la biblioteca en ruinas
del pensamiento.

aapayés