Busco el lago quieto de ser tu asombro,
el norte imantado del verso,
y un roce de niebla
sobre la desnudez de tu callar.
Busco la forma del siempre en un temblor,
hundido en el mapa sin orillas de tu gracia,
en tu geografía intacta
de todo viento.
Busco el reposo de tu aurora
frente al incendio del alba,
el soplo repentino de tu oscuridad,
y una huella de luz
en la nuca del aire que respiras.
Busco ser la lluvia en tu desierto,
la única sombra
en la piel infinita de tu noche.
aapayés

