Eres letanía insípida
del placer,
liturgia espiritual
del demonio
literario en llamas.
Eres crucifijo
en un andamio de ilusión,
intercambio de pasión,
perfil escueto
de un vagabundo
en la interminable
imaginación del placer.
Que esta crucifixión
del placer
resucite
un verso de amor
en tus manos;
que un beso de ilusión
en tus sentidos
dilucide
y te lleve
por el cielo literario
de amar.
aapayés

