Derramar
montañas de pasión
en un largo orgasmo
de ilusión.
Titubea
el despertar literario
en un pajar de sueños…
¡Qué manía,
qué manera
de pensar en ti!
La última vez que te vi
te dejé un arcoíris
de amor
con los versos
que nunca plasmé en papel,
sino en tu piel;
con mis labios
escritos por doquier
en tu desnudez.
Derramar
montañas de ilusión
en el mar de tu tentación,
acopladas al placer de leer
tu cuerpo
en el amanecer del destino.
aapayés

