Miramos a los pájaros
partir el azul,
y la ilusión de amarnos
nos atraviesa
como un escalofrío sin edad.
Te miro,
y bajo tus párpados,
invento poemas.
Una caricia desgarra el cielo
de tu cuerpo,
un soplo apenas -
y todo se vuelve verso.
Miramos a los pájaros,
y la ilusión de amar
nos habita,
inmensa,
como un despliegue de alas.
Mis ojos se agrandan
al leer su huida.
Estoy ahí,
el cuello tendido hacia el más allá,
acechando tus manos
que rozan el viento invisible
de mi sexo ofrecido.
Miramos el futuro,
y la ilusión de una caricia
nos penetra -
las ganas, de pronto,
de escribir un poema de amor
para sobrevivir.
Entonces me despojo,
para ti, el alma en jirones,
me dejo llevar
por la geografía de tu cuerpo,
el vuelo de las palabras contagiando
todas nuestras tentaciones.
Miramos el futuro,
y la ilusión de amar
nos sostiene -
el deseo de un poema
por vivir, al fin.
aapayés

