A la orilla del mar,
donde las olas rompen
el silencio en mil pedazos,
claudico,
como un pez que se entrega
a la marea que lo llama,
por quedarme a tu lado
y seguir creyendo
en la poesía que brota de tu piel.
Como un pez en el agua,
navego las tentaciones
de océanos que arden de deseo,
náufrago feliz ante ti,
amor infinito
como la arena que acaricia
la tempestad de este amor
a la orilla del mar.
Playa de mis deseos,
tentaciones escritas
con el rumor que el mar
susurra al romper las olas del placer,
húmedo de tu cuerpo,
sal de tu memoria.
A la orilla del mar,
y a la orilla de este amor
que navega contra viento y marea,
quiero seguir escribiendo
versos de amor
en el mar de nuestras vidas.
aapayés

