La noche es breve
cuando se habita a gritos
la ausencia
de la poesía.
Ayer tracé fulgores
en el umbral sin tiempo
de un alma disuelta
que devora la osadía
de la luz,
que arribó sin nombre
a susurrar
que la sombra
sería cómplice
de lo que no recuerdo.
aapayés

