Enciendo el verso de amor
de esa tentación
que desnuda el deseo
de acariciar tu cuerpo.
La enciclopedia de la vida
de ese amor incalculable
que desorienta la pasión
de escribir un poema,
seduciendo tus ojos
y tus pensamientos,
leyendo la perversa tentación
que hay en mí.
Al desnudarte
en versos,
te veo.
Y mis dedos acarician
uno a uno los poros
de tu desnudez,
y acarician el fluido deseo
de tus labios,
y los hago míos
escribiendo poesía.
Que la complicidad perversa de tenerte
en versos
sea el principio
de un amor sin tapujos.
Dejemos volar
la imaginación.
aapayés

