Escribiré tu ausencia
en las hojas
imaginarias del destino,
y un eco
brotará en el silencio
de la lectura de tus ojos.
Amor,
amor,
amor:
no dejes de ser poesía,
mujer inalcanzable,
taciturna y bohemia.
La imaginación devora el tiempo,
y la distancia se deshace en cristales
cuando se trata de amar.
Escribiré
que eres el sol y la luna,
el resto del tiempo
que nos queda
muriendo por ser un verso
en cada minuto de la vida.
Escribiré tu nombre
por los siglos de los siglos
sobre tu cuerpo.
aapayés

