Del rumor que hiere,
líbranos, silencio.
De la palabra que quiebra
el aliento donde habito,
líbranos, silencio.
Del nombre pronunciado en vano,
del parpadeo que delata,
líbranos, silencio.
Silencio, amor,
cáliz donde la angustia se consume.
Silencio, amor,
umbral donde la soledad se ordena.
Que no diga nada.
Que no respire.
Que no sea sino en ti.
Por la distancia consagrada,
por la presencia que no toca,
por el aliento escondido,
silencio, amor, silencio.
Amén.

