Esas paredes que nos hablan
Todos los días al despertar
Frías
Silenciosas
Y transparentes en silencio
Son el reflejo de lo que somos
Al amanecer
aapayés
Esas paredes que nos hablan
Todos los días al despertar
Frías
Silenciosas
Y transparentes en silencio
Son el reflejo de lo que somos
Al amanecer
aapayés
No he podido comprender
La ausencia del amor
Que transciende
Más allá del silencio
Que nos acompaña
Cada instante que nos alivia
El dolor
No he podido acercarme
A tu alma
Cuándo no encuentro
Esa pequeña imagen de tu ausencia
En mis retoques celestiales
Bajo el brillo ausente de la luna
Encerrarme
Para escarbar en la tierra
Esas raíces que brotan vida,
La rosa es tierna y frágil
Pero sus espinas
Son tan crueles
Como el amor que hiere
Lo más profundo en silencio
No he podido comprender
La raíz de tu ausencia
Y de la distancia que nos acompaña
Desde siempre
Arrodillarme con la ceguera
En las manos
Es como acariciar
La vida desde el cielo
No he podido ser
Un verso en tus labios
Y un poema en tus manos,
Pero me dejo llevar
Con la distancia
Cuando pienso en ti
aapayés
Me gusta
El silencio de tu mirada
La armonía de tus labios
Cuando pronuncias mi nombre
Cuando gesticulas los besos
Con tus manos
Y acaricias tus ojos
Con tus deseos
Esa pasión inmensurable
De tu cuerpo ajeno a la pasión
Del placer concebido
Me gusta sentarme frente a ti
Y ver tus pasos
Y tus movimientos
En la lectura libido de tus secretos
Me gusta
El silencio tentador a ti
La loca aventura a soñar despiertos
Dibujando estrellas
En el firmamento
Y deshojarlas una a una
Para hacer de su luz
Un brillo inmaculado al deseo
Me gusta
Deshojar tu cuerpo desnudo
Y contar las estrellas
Como contar los poros de cuerpo
Con mis pestañas de amor
Por ti
aapayés
Cuanto más te veo
Más te amo
Y no es un capricho
Ni un deseo
Es un sentimiento
Que brota desde lo más profundo
Y palpita siempre
Que me despierto
Pensando en ti
Eres mi respiración
Mi latido ecuánime
De mi inspiración
Hoy cerré los ojos
Y estabas tú
Ecuánime pensamiento de amor
Por el que palpite mi sentir
aapayés
Hoy me tomé la libertad
Para leer la soledad
Silencio
Inquietud imaginaria
De acariciar lo que no existe
Más solo en la realidad
De lo inesperado en sueños
¿Agobiame? ¡si!, el tiempo
Hoy me tomé la libertad
De llorar
De escribir lo inesperado
Con las lágrimas que me ahogaban
Sin saber porqué
Sentí la sensación de morir
Y de nadar en un poema
Que jamás había sentido
Murmuré el silencio
Y la soledad se hizo añicos
Me tomé la libertad
De dejarme llevar
Por la tristeza
Y palpitar la tentación
De seguir con mis sueños
aapayés
Y ese montón
De ideas que evacuan
Tentaciones delirando amor
Sin expresar nada
O
Un acertijo sin sentido
Deliro
Y grito al interior
Del mundo de mi alma
Esos sentidos
Que divagan en silencio
Y se acumula
Como una presa
Esperando ser capaz de alimentar
De energía al tiempo marginal
De un acontecimiento
Que no llegará
Pero estoy allí
Aquí y allá
Queriendo ser una voz
En la otra orilla de la vida
Y
Me lanzo al vacío
Y grito sin piedad mi silencio
Que me carcome
Y
Se agita como los acontecimientos
Del universo
Para erradicar
Las tentaciones de la dificultades
Y ese montón de ideas
Que un día navegaron
Por las venas
Brotan incansablemente
Hacia los ojos de tus deseos
Ese montón de imágenes
Que trasciende al cielo
De tu silencio
Me las quedo
Para hacer de ellas
Un color de amor
En tu cuerpo
Me inclino
Religiosamente a mi silencio
aapayés
No tenía idea
De cuan grande son las palabras
Hasta el día que supe
Que te erizaba la poesía de deseo,
E hilvanaba con ternura
Un verso de amor por tu costado
Y me puse a escribir
Sin horario y sin medida
Escudriñando versos
La montaña se escala
Y al llegar a la cima
Sientes la armonía de tu cuerpo
Con el inmenso mundo
De la vida
Diminuto sentimiento
Ante el universo
Así es la poseía,
Así son las palabras
Y encontrarlas,
Para concatenar los sentimientos
Que armonizan todo tu cuerpo
Leyendo letras
Que nacen,
Desde lo más íntimo del alma
Un algoritmo de amor por ti
Así son las palabras
En las venas
Brotando versos
aapayés
No hay razón válida
Que armonice
Los acontecimientos
De un sesgo emocional
Que trasciende el horizonte
Inalcanzable de lo que soñamos
No hay razón
Para dejar de ser
Un latido en los deseos
Siempre que sintamos,
Molécula del pensamiento
Que alborota
La desnudez escrita
En las emociones
Tu cuerpo
Tus ojos
Tu boca
Un amanecer contigo
Leyendo poesía
No hay razón válida
Emocional sin ti
Si no veo la luz
De tu presencia
Todas las mañanas
Que nos atrape el tiempo
Haciendo el amor
Por los pasillos de los libros
Que un día leímos
Desnudos bajo la luz de la luna
Que nos embriague
La dulce tentación de amarnos
aapayés
Ya no tengo tiempo
Para esconder los frutos
De un terco amor
Que se quedó en el olvido
Y descuartizó la soberbia
Ingenua manera de seguir adelante
Tartamudeando el alma
Con las palabras
Que deambulaban en mi memoria
Y lo grité al viento
Sin escuchar el eco emocional
De la vida
Ya no tengo tiempo
Para llorar la poesía
Que susurraba los latidos
Que le dieron amor y vida
Al tiempo
Ese que lapidé tantas veces
En los ríos del recuerdo
¿Y tú?
Naufragabas sin destino
Ya no tengo tiempo
De sentir la vida
Que me vio partir
¿Y yo?
Vacío y torpe
Queriendo ser una incógnita
En el horizonte de los recuerdos
Ya no tengo tiempo
De escribir poesía sin ti
aapayés
El pulso de mis tentaciones
Es el indulto al deseo
De escribir poesía
Maquillando los oscuros versos
Que un día latieron por ti
¿Leíste?
Latieron
Laten
Y seguirán latiendo
En el océano manjar de amarte
Te escucho
Te escuché
Y siempre me doy cuenta
Que te amo más
Mucho más escuchando
Tus latidos latidos literarios
Cúspide de nuestro amor
Maquillo
Me sumerjo
Y me derrito en ti
Latiendo el fruto de tu vientre
aapayés
Mis labios
Son la expresión
De un beso ausente
En las amapolas
De tu cuerpo
Y
Una caricia
En los labios de tus piernas
aapayés
Hay un margen de maniobra
Entre la realidad y el sueño
Y ese púlpito de ideas
Que te roba la imaginación
Estéril de la memoria
Y estás tú
Silente ceremonia de amor
Escritos con un verso
Pintado en el alma de tu pecho
Hay un margen de amor
Entre tú y yo
Distante incógnita del atardecer
Que nos vio partir
Dibujamos sueños en el cielo
Hay un margen de error
Entre la verdad y la mentira
Que distorsionan la realidad
Hay un margen de amor
Entre tu y yo
Me bebo una copa de vino
A tu lado
Y besas con tu mano
Mi silencio marchito
aapayés
Date tiempo
Para sanar
Esos momentos de incertidumbre
En tu vida
Déjate llevar
Por el silencio hegemónico
Del despertar
Tus inquietudes espirituales
De tu alma
Dale tiempo al tiempo
Y al día de tus emociones
aapayés
Que la mayúscula palabra
De amor
No incumpla
La armonía literaria
De un verso ahogado
En el ropero de tu ausencia
Y
Que la luz en el horizonte
Brille
El espacio de tu alma
Y
El espíritu de tu presencia
Que la mayúscula palabra
No incumpla
El aroma de la tentación
Escrita,
En la pared de la cama
Ser una nube gris
Humedeciendo tu presencia,
Cual tormenta
Acariciando tu morada,
Tu silencio
En medio de la selva
aapayés
He tocado fondo
Tantas veces
Que ya no siento el placer
De seguir viviendo
Como antes de encontrar
El oscuro camino de la derrota
Que bloquea toda actitud
De comenzar de nuevo
Y de repente
Apareces tú
Poesía celestial de mi
De mi inconsciente locuaz
En la pintura
Mezclar un color
Con las palabras
Que deambulan por las venas
Y las neuronas de ser
Un latido en el corazón
Del silencio
Y vuelvo a escucharme a mi
Leyendo un poema
En directo frente a las dificultades
He tocado fondo
Tantas veces
Que entrar y salir
Es mi rutina
Y
De repente
Me encuentro caminando
En un bosque oscuro
De imágenes perdidas
Y
De elocuentes tentaciones
De la vida
Los arbustos se mezclan entre sí
Y chisporrotean las hojas
Bailan
Danzan al ritmo coloquial del viento,
Un ave a lo lejos
Canta el bullicio del silencio
Y acaricia la imaginación
De ser un insecto
En el mundo inquieto
De la naturaleza,
Una hormiga corre perdida
De la fila militar que seguía
Y se encuentra desnuda
En medio de la nada,
Yo
Estaba allí
Solo
Perdido y ausente
Como la hormiga,
Ese era yo,
Ella
Sola
Ausente
Y corriendo
A orillas del precipicio
He tocado fondo
Y
Estoy aquí
Delirando y extraviado
Como un ave
Navegando en el cielo,
Buscando a una hormiga
Que le hiciera compañía
En el bosque
Oscuro y robusto de la vida
He tocado tantas veces fondo
Pero nada ni nadie
Me dirá que hacer,
Soy yo
Y solamente yo
Quien toma las riendas
De mis decisiones
Y
Grito
Salgo
Y salto al abismo,
Para encontrar
El orificio
Que me lleve a la libertad
De ser yo,
El que dicte mis declaraciones
Grito
Salgo
Y abro la puerta a la libertad
De escribir
Un verso desnudo
En mis labios
Lo escribo
Y nace sin querer
Un poema de amor por mi
aapayés
Cuéntale al sueño
De tus entrañas
El inesperado vendaval
De auroras,
En medio de las tinieblas
Que nos dilatan las pupilas
Para sonrojarse al placer
Con amor sincronizado
A la lujuria de los dos
Bajo la sombra de los cuerpos
Sin una espectacular imagen
De un poema escrito
En la cama,
Acomodando el solsticio de invierno
Para que no sea la luz del tiempo
Que nos alberga las tentaciones
De un amor al desnudo
En medio de la noche
Cuéntale a tu desnudez
El manjar disfrute de placeres
Acomodando la cama
A los movimientos inesperados
De la lujuria escrita en tu cuerpo
Cuéntale todo
Y se tu amándote con todo
aapayés
Perdí la llave
Que me diste
El día que te despediste
Pero no lo sabía
Hasta que
Regresé del aeropuerto
Sin mirar atrás
Metí la mano en el bolsillo
Y ya no estabas tú,
No pude entrar a casa
La puerta más nunca se abrió
Y me fui a vagar por las calles
Y el portón del cielo
Me dio abrigo
La noche que te fuiste
Sin dejarme la llave
Perdí la llave
En tus manos
Cuando me dijiste adiós
aapayés
Hace mucho
Que dejé de sentir la vida
Ya no pienso en nada,
Más que en la soberbia
De un camaleón
Cuando se pierde
Con los colores del camino,
Yo no me visto de cielo
Mucho menos de verde
Ni de luz,
El amarillo no existe
En mis sentimientos,
En la poesía menos
La escritura
Se quedó huérfana
En algún rincón del silencio
Que se abriga
Con el color oscuro
Del olvido
Hace unos días lancé
Unas piedras al río
Pero rebotaron,
Pues el frío
Había congelado la corriente
Y esa textura frágil
Transparente y tenue
Se quedó paralizada en el tiempo
El camaleón ya no apareció más
Los colores se perdieron
En el lienzo blanco de la nieve
Y me quedé
Sin los colores de las palabras
Y todo se volvió gris
El negro ocupo su lugar,
Y ya no pude ver la vida
Hace mucho
Que no pienso más
Me hace falta sí,
El aroma de un beso
La textura de una caricia
El murmullo de un suspiro
La mirada del espejo
El cariño de una mariposa
Y el vuelo del vestido
Modelando hacia mí
Hace mucho
Que ya no puedo escribir
Un verso sin pensar en ti,
La gaviota pasó por mi sombra
En el laberinto
Del manicomio escrito
Ante el manifiesto comunista
Que tenía guardado
En el escritorio
De mis pensamientos,
Y no sé porqué
Pensé en Saramago
«Pienso que todos estamos ciegos.
Somos ciegos que pueden ver,
pero que no miran»
Y me dejé llevar
Y escribí un verso crucificado
Teñido de sangre y sufrimiento
Purifiqué el delirio ciego
De mis metáforas,
Y corrí a recoger
El libro que quería editar
Y no publicaron,
Porque
Desnuda la esperanza
Del hormiguero organizado,
Y mi sueño se hizo añicos
Hace mucho
Que no se que hacer
Y me masturbo la cabeza
Pensando en ti
¿Y la memoria?
No sé
Se me olvidó
Sigo aquí
Hace tanto tiempo
Sin ti,
Pero escribiendo versos ciegos
En las paredes de mi ciudad
aapayés
Sentado
Como todos los días
En un infierno inmaculado
Mirando el destierro
Que me vio nacer
Y crecer en lo espiritual
A la distancia
De ese pequeño país
De indocumentados por el mundo
Entre ellos
Yo
Sentado en mi memoria
Individual
Y
Colectiva
Me rasgo un recuerdo
Y
Apareces tú
Pequeño y apretado país
De mis ancestros
De mis orígenes
De un hospicio colectivo
Donde nací
Donde crecí
Y
Me perdí
El resto de mi vida
Orinando en las gradas
Del dormitorio
En las madrugadas de luna llena
O
Las noches de frío
De noche buena
Y sus fiestas
Sus cantos
Con las posadas incluidas
Y los cohetes de Navidad,
Qué noche buena
Qué gala de ropa
Y qué fiesta inolvidable
En un rincón
De ese pequeño país,
Que dio
El grito de lucha
En ese cuarto inmenso
Cual cuartel militar
Llamado hogar
Que lucidez
Que amor
Que imaginación la nuestra
La mía tarareando
Las canciones de cuna
En medio de las dificultades
Y
La tristeza
Si la tristeza eterna
De un amor que nunca llegó
Que nunca tuve
Y
Que siempre la esperé
En la entrada de la sala cuna
Llorando como un niño
Perdido en un orfelinato
Donde crecí
Queriendo sentir
El arrullo de mi madre
Que tuve
En algún sueño
Y momento de creer en ella,
Que nunca tuve
Esperando siempre su presencia
Sentado
Leyendo un poema
Y
Pariendo un verso
En las alcantarillas
De mi silencio
aapayés
Y la lectura
Que dispara el saber
Y el conocimiento
Estas tú
Inmaculada concepción
Del verso abnegado al amor
Entonces gritó el cielo
Al ver pasar un verso
Aleteado por la golondrina
Sin dejar escrito un beso
Ese beso esperado
En tiempos de amor imaginario
¿Y la lectura?
Que sé yo de la poesía,
Si el intelecto
Es un mediocre tuerto
De la vida literaria
Si no tengo el libro que deseo
Que puedo hacer
Leer el libro que no quiero leer
O sentarme a ver las nubes pasar
Solo tengo la salvedad
De seguir leyendo
Esos libros que un día
Me hicieron creer en ti
En la vida coloquial
Del verbo creado por ti
Y la lectura
Es un gusto de amor interior
Al silencio y la imaginación
De un mundo inexistente
Que existe en la lectura
Musa
Mi musa
Mi poesía
Mi libro
Mi lectura
Mi alma acogedora
Del amor imaginario
En cada párrafo leído
En silencio
Y la lucidez
Que invade al sentir
Leyendo un verso de amor
Por ti
aapayés
Encontrar un momento
De paz
De paz interior
Para encontrarte
Contigo mismo
Encontrando respuestas
A tus decisiones
Muchas acertadas
Y
Otras muchas desacertadas
Pero estas allí y aquí
En el ahora
Tratando de interiorizar
Tus acciones
Déjate llevar
Cierra los ojos
Siente tu respiración
Inhala
Exhala
Siente tus pulmones
Tu corazón latir
Golpear tu pecho
Se tú
Piensa en ti
Relájate
aapayés
Que la noche
Me lleve a ti
Con el canto del viento
Y el ritmo imprescindible
De las hojas acariciando tu regazo
Que la noche lejana y fresca
Nos alimente el sueño
Que juntos construimos
Revoloteando tentaciones
Oh mujer de mis noches
De mis deseos secretos
Murmurando caricias
Y descubren al unísono
El ritmo espiritual del deseo
Que la noche nos una
Como la luna su brillo
En la cama desnudos
aapayés
Quiero ser un beso
En tus pensamientos
Un verso en tus labios
Pronunciando mi silencio
Tus ojos cerrados
Y una caricia de amor
Con tus ojos
Quiero que seas
El último suspiro
Todas las noches
Antes de dormir
aapayés
La soledad
Me sumerge en la sombra
En la sombra de la vida
Y me convida a leer
Mi silencio
Mi interior muerto
Maduro y viejo
De recibir golpes tras golpe
Que no me deja un rasguño
De sentimiento
Para poder escribir
Un verso
La soledad
Tiene años de historia
En los libros de mis derrotas
Y si
Me engulle al infierno infinito
Del olvido
Pero sigo aquí
Esperando la primavera
Para escribir
Los versos más puros
De mis derrotas y silencios
aapayés
Siento cerrar las venas
Por momentos,
Y dejar de sentir
El latido del tiempo
Ese tic tac
Del vivir soñando
Amarrado al tuyo,
Me desmorona
Y me encoge el alma
Perderme en el abismo
De la incertidumbre emocional
Me conmueve las vísceras
Y me quedo mudo
Ciego y débil,
Y me dejo llevar
Sin sentir nada
Y estoy inerte
Muerto
Añorando sentir
El latido de tus emociones
Pero no estas
Las busco
Y no llego a sentir tu presencia
Y me pierdo
Pero sigo allí
Aquí y allá
En silencio
aapayés
La imaginación
Es un ángulo de tiro
Que trasciende mucho más allá
Del golpe
Las palabras se rigen
Con armonía
Con dulzura
Con suavidad textura
Que almacena
Un si fin de sensaciones
Que al unirlas
Produce
Un amalgama de sentimientos
Que trascienden
El alma misma
De quien las lee
Y las comparte leyendo versos
aapayés
Una caricia de noche buena
Para hacer de ella
La mala cosa
Inocente discurso
Del sexo opuesto a mi
Unas caricias recíprocas
Animando el porvenir
Fruto insaciable a mi
A mis besos y tentaciones
Que convidan a seguir soñando
En un placer en la playa
Bajo la luna llena
Y su resplandor
Iluminando el mar del deseo
Dos cuerpos desnudos
Acariciando la arena del mal
Si
Esa mala cosa
Inocente manera de decir
Un sexo de placer bajo la luna
Una caricia de noche buena
Un sorbo de vino
En tus labios tiernos
Y un beso en tu cuerpo entero
Me dejo llevar con el amor
En las manos en tu cuerpo
Y tus manos
En mi sexo desnudo en ti
Ahora soy feliz
He sido yo
Has sido tú en noche buena
Haciendo la mala cosa
Un beso mi amor
Por toda la eternidad
En ti
En mi
aapayés
Edito un beso
Y la producción de un verso
Deambula por la esquina
Que te vio partir
Desde entonces
Solo escribo por ti
Nunca más he dejado de sentir
Ese aroma de tu caminar
Ese verso de tu despertar
Edito un verso
Un beso
Una caricia de noche buena
Una nostalgia de un día hermoso,
Sustancialmente soy bohemio
Bohemia mía
De mi despertar
De mi transitar
Frente a ti
Frente a mi
Edito, Edito, Edito
Y sigo parpadeando
Por ti mi amor
Por ti, por ti, por ti
aapayés
Que la dinámica de la pasión
Nos deslumbre
El contenido de crear
Un verso de amor con sentimientos
Aferrado al destino
Y que el destierro errante
Nos permita reunirnos,
Para tatuar un poema sin censura
En cada mordida escrita
Por el morbo obsceno del deseo
Que la dinámica de la pasión
Nos permita descubrir con certeza
El placer de entregarnos desnudos
Con la complicidad que amerita
La delicia de sentir
El libido escrito en nuestros cuerpos
Amarradas a la poesía
Que la delicia de escribir
Un verso con los labios
Se diluya sublime y con ternura
En tu cuerpo desnudo junto al mío
aapayés
Hay tantas cosas
Que mantener en silencio
En ese cubículo eterno
Oscuro y mudo
Que claman por el cielo
Un laberinto de sentimientos
Prorrogando la soledad
Que amerita acariciar
La tempestad del tiempo
Los años son un abrir y cerra de ojos
Parpadear el aroma del viento
Guardar el silencio eterno de un beso
Y respirar la vida en un segundo
Con un manantial de caricias
Atados al olvido consciente
Hay tantas cosas
Que decir con las manos
Las noches oscuras del tiempo
Son los momentos de reflexión
En el monasterio de la palabra
Callar, escribir, plasmar
Una orgía de sensaciones encontradas
En las venas de la vida
Hay tantas cosas que admitir
De lo imperfecto, profano y burdo
En esos oscuros matices del silencio
De la pasión muda de la vida
Llevándonos al exilio colectivo
Sin conocer el interior nuestro de cada día
Que la vida nos envenene
Y nos embriague de amor
Por ser un poema escrito en silencio
aapayés
Una feroz imagen
Se apoderó de la noche
Visión nocturna del silencio
Parafraseando un verso
Delinee la poderosa tentación
De escribir tus labios
En el párrafo idóneo
Para decir te amo
Que iluso grito el grillo
Al viento que golpeaba las ventanas
Y las cortinas acariciaron
El silencio que inundaba
El cuarto de mi corazón
Una feroz imagen
Inundó mi silencio
Y me invitó a escribir
Un poema desnudo
Acorralando las emociones
Que un día me hicieron sonrojar
Las manos
Al acariciar tu cuerpo desnudo
En mis labios
Una imagen inundo mi silencio
aapayés
Soy merecedor
De mi propio exilio
Como un mendigo ciego
Que deambula
Terco y misero
En los matorrales del silencio,
La imagen que llevo en mis manos
Son las mismas
Que cuando niño jugaba
A la orilla de la cancha de fútbol
Entre el césped y el polvo,
De esa tierra bendita
Que me vio crecer
Y me dio el abrigo
De un amor huérfano de todo
Soy merecedor
De este exilio acumulado
Que se desnuda
En medio de la noche
Soy merecedor
De tu poesía infame
Como los versos tiernos
De un amor en los libros olvidados
En la biblioteca del barrio,
Me veo en ti
Leyendo poesía sin parar
Sin detener el tiempo
Sin detener la mirada
En cada frase leída por tus ojos
Soy merecedor
Del exilio
Que desgarra los recuerdos
Que un día dibujé
En las aulas de clase del orfelinato
Soy merecedor
Del olvido acumulado
aapayés
Sublime
Como inverosímil
Son las notas de amor
Que laten en el interior
Del alma
Vacía
Ausente y frágil
Como la mariposa
En plena tormenta
De invierno
Así son los recuerdos
Que pululan en el tiempo
Ausente de amor
Años
Sin ti
Soledad en mi
Y un poemario
Libre de toda terquedad
De exprimir
Un beso en el vacío
De tu interior
Tiempo
Ausencia
Soledad
Tres palabras
Con vértigo emocional
Al expresar un verso ingenuo
En el vacío
Uno
Dos
Tres palabras
Pata decir
Un verso en silencio del alma
aapayés
Lanzar una mirada al vacío
Con la luz Inmaculada
De un amor a descubrir
Cual harapos imaginarios
En los rostros desconocidos
De un sentimiento perdido
La perfección no existe
Tampoco la busco en nada
Ni en nadie,
Suelo dibujar los rostros
Con una mirada al infinito
Y siempre apareces tú
Lanzar una mirada al vacío
Para descubrir los versos
Más lindos y hermosos
Con tu nombre
Lanzar un verso en silencio
Y derrochar tentaciones
En los poemas dedicados a ti
aapayés
Finiquitar las tentaciones
Es menester saber
Que la edad lo dice todo
El salario espiritual
Marca la imaginación
De sentir
Una caricia en un pajar
Imagínate
Que la temperatura del día
Sea el placer del olvido
En primavera nos enamoraríamos
Eternamente
Pero en el calor del verano
Nos desnudaríamos
Para vivir la vida amándonos
En la playa
Finiquitar el amor
En tiempos de lipidia,
Qué manera de escribir el amor
Finiquitando tentaciones
aapayés
Hoy descubrí
La ironía de decir te amo
Tú desnuda
Yo escribiendo
Y un paladar marchito
Rejuvenece el renacer
De un beso en tus labios
Y una imaginación
Desbordando poesía
Hoy descubrí
Que no hay un verso sin ti
Ni un poema que delinee tu cuerpo
Manantial de tentaciones
Manjar de inspiraciones
aapayés
El destino no existe
La imaginación de amarte
Es un apetito sin medida
Se alimenta de ti
En el sueño
Intransigente del tiempo
Sin saber por qué
El destino es un sorbo de agua
Fresco y transparente
Sin medida y sin mesura
La tentación es tan frágil
Que al acariciar tu mirada
Me haces devorar el tiempo
Y la vida se vuelve incierta
El destino no existe
En la cuadra de mi casa
En la esquina,
Hay un verso escondido
Que se irrita
Al escuchar los pasos del vecindario
Uno
Dos
Tres
Y así se van acumulando
Como el tiempo
Merodeando el destino
Que no existe
Y así me dejo llevar
Y naces en la imaginación
Del destino incierto
Por las calles de mi casa
aapayés
Silenciar los besos
Inoportunos
Cuando el alma
Se vacía en el cielo
Y con el anonimato Ingenuo
De escribir un verso en tu pecho
Que vengas las dificultades
Y seremos
La montaña en medio de la tormenta
Un abrazo con amor
Y un beso con el cariño de siempre
aapayés
No dejes de creer en ti
Que la sabiduría
Comienza en el alma
Y en el espíritu de tu sentimiento
Con el tiempo
Lo alimentas con tus conocimientos
Y con la experiencia de la vida
Con escuchar y observar
En los demás el espejo de tu presencia
No dejes de creer en ti
Y de ser inmensamente tú
aapayés
Escribiré
Una nota
Que trascienda los años
Calcinado de incertidumbre
En los pasos
Que hoy sin pensar
Damos a diario en nuestras vidas
Llano son los versos
Si no están escritos con tanto amor
Esa pasión inerte
En sentido espiritual de amar
Se olvidan
Se tergiversan
Y quedan en el recuerdo
Mal elaborado
Escribiré
Un poema acorralado
Con el puño y letra
De mis antepasados
Que dejaron huellas
En la posteridad del tiempo
Gruño con sabiduría
Los versos que en mi puño
Vibran por ti
Escribiré
Por los siglos de lo siglos
Un verso en ti
De mi puño y letra por ti
Un poema acorralado
De unos poros enamorados
aapayés
Tengo la versión
Inanimada del amor
La carcajada congelada
Del teatro existencial
Siempre que me veo
En el espejo
Y no te siento a ti
A mi lado
Para compartir
Esa carcajada teatral
De la vida,
Y ese amor animado
Que hace latir el corazón
De emociones inexplicables
Tengo esa versión inimaginable
De la soledad
Cada noche que escribo
Un verso en tu nombre
O
Ese sueño erótico
Donde inventamos posiciones
Con la luna llena de fondo
Tengo tantas versiones
De esta vida inacabada
Paralizada
Sin acción
Sin movimiento
Sin sentimientos
Sin caricias
Sin esas palabras
Que el viento susurra
Con ternura al oído
Estando a tu lado
Inanimados son los momentos
Como mudos los deseos por ti
La imaginación es mi secreto
Y mi alimento
Siempre que brota un verso
De amor por ti
Inanimados, paralizados
Como inciertos
Pero siempre por ti
Soledad de mis tentaciones
De mis emociones
De mis sentimientos
De mis creaciones
De mi
Patéticamente así
Inanimados versos y poemas
aapayés
Me sumerjo
En el tiempo y el espacio
De un ser inmaculado
Al pecado
Injusto pensamiento
A la desobediencia celestial
Del verbo
Que posterga la eternidad
Escrita en las venas
De tus deseos
Me sumerjo
Terco y torpe
Al andamiaje del pensar
Inquilino decreto
De tu cuerpo
Un deseo de escribir
Un verso en el paraíso
De tus secretos
Abro mis ojos
Y veo frente a mi
Los labios que ni tú puedes ver
Como los veo
Y los acaricio con mi lengua
Me sumerjo en ti
Y nace un verso de amor
Por ti
aapayés
Ella
Si ella
La indescriptiblemente bella
Un manicura impredecible
Con una elegancia sorprendente
Con talante formidable
Con una voz seduciendo
La poesía
Los versos inalcanzables
Los hace accesibles
Y brotan todos los días
Un poema de amor
En su costado,
De los pezones
Yo me hago cargo
De sus latidos
Yo me hago responsable
De sus piernas abiertas
Yo asumo la culpabilidad
De ser
Un verso en sus labios
Ella
Si ella
Una caricia inesperada
Un amanecer incierto
Un invierno transparente y pulcro
Ante el hielo y la nieve,
De la primavera
Ella se hace cargo
Belleza impredecible en el amor
En la pasión
De escribir un silencio
En medio del bullicio citadino
Si Ella
Ella
La imperfecta mujer
De la belleza, ideal
De lo perfecto
Lúcida
Anárquica
Insegura, segura
Bohemia
Loca
Bella imperfectamente bella
Ella si ella
Poesía
Musa
Mujer
Ella
Si Ella
Sublime tentación a lo prohibido
aapayés
Cada quien es lo que siente
Los momentos
Son los que hacen
Ese rincón de paraíso
De tu vida
Eres un suspiro
En medio del huracán
Una caricia bajo la lluvia
Una nota musical
Entre el bullicio insoportable
De lo cotidiano
Cada quien es lo que siente
Los momento de tu tiempo
Que hacen
Un algoritmo de tu entorno
Cada quien es lo que siente
De su vida y su tiempo
Para ser feliz
aapayés
¿Que hago aquí?
Sentado frente a ti
Ausencia milenaria
De mis deseos
Una hoja en blanco
Tapizada de nieve
Como el pavimento
Frente a la puerta del olvido
Una huella marcada
De un paso perdido
Corriendo hacia la nada
La discordia desnuda
Criticando al inconsciente colectivo
Inseguro de un consejo mudo
En la calle
Envuelto en sabana blanca
Es la nieve
-Piensa el silencio,
Con el brillo de la luna
El azulejo capricho,
Ilumina la soberbia de un amor
Bajo la luna llena
En medio del invierno
Blanco de ternura
¿Que hago aquí?
Sentado frente a ti
Sin escuchar una palabra
Sin sentir tu presencia
Sin ser
Un poema en tus labios
Un verso en tus piensos
¡Que va!
-Grita la noche
¿Quién soy yo?
Para darte un suspiro de amor
Bajo la luna
¿Qué hago aquí?
Tan cierto
Como Incierto
Frente a la pantalla
De una imagen ausente
De mi
¿Qué hago aquí?
aapayés
No puedo tocar el alma
De tus emociones
Los sentimientos
Que pululan por las venas
Son las que un día
Brotaron gritando
Un verso en el silencio
El cielo no te pertenece
Tampoco el alma
De ese amor
Que dices a diario
Acariciar con un te amo
No puedo tocar el alma
Tú alma,
Que un día imaginé tener
En los versos ortodoxos
Y jerárquicos de la poesía
Que disparaban a diario
Un aliento de amor y vida por ti
El cielo no te pertenece
Ni el verso desnudo
Del poeta loco de la vida
Que escribe acariciando tu nombre
aapayés
La romántica fantasía
De un peón
Con un alfil
Llevaron al caballo
A cuestionar a la torre
Que inmóvil
No quiso hacer el enroque
Con la reina
Que afligida
Le pidió apoyo
Por que el alfil
Se quedó besándose con el peón
En el momento de ponerle jaque
Que fantasías más obscena
Desnudar al rey
Y quedarse a un paso
De ponerle mate
Pero se besaron
El peón y el alfil
Que la reina
Quiso abrazar al rey
Pero si se movía
Lo volvían a poner en jaque,
El mate
Está casi listo
Con un movimiento
Se quedan sin la corona
Vaya que coqueto el peón
Y el alfil
Que no tardó
En dejar a un lado
A la reina,
Se enamoraron
Y los otros peones
Hicieron huelga
Antes de mover
La otra torre,
Para poner una barrera imaginaria
Al rey
Que fantasía
Más romántica
Jugando ajedrez
aapayés
El iracundo manantial
De versos
Se acumulan en la soledad
Cuento manjares de ilusiones
Que deambulan sonámbulo
Escribiendo una mezcla de ideas
Mezcladas con el ritmo
De los pasos ausentes
Iracundo es el deseo
Que la noche
Enjuaga emociones
Con un toque de humor
A la orilla de la cama
Esperando un guiño de amor
Escucho música
Y mis ojos brillan
Con el sonido de mi corazón
Percuta tentación
De aullar
Un verso en la oscuridad
Del día
Iracundo manantial
El que me toca vivir
Sin ti
aapayés
Deambulo
Misterioso y triste
Por las orillas imaginarias
Del bosque obtuso y ciego
Sin expresar
Un ápice de mi
Con la ceguera a ti
Deambular
Con la memoria
Un sueño que ya no existe
Ni dormido
Ni despierto
Deambulo
Y me quedo allá
En el bosque de la vida
Las tinieblas son mi refugio
Cuando me pierdo sin sentido
aapayés