Microbiografía de Adolfo Payés

Bertolt Brecht

Bertolt Brecht

domingo, 6 de septiembre de 2026

Hoy te vi




















Salpica
la orfandad de tus sentires,
ungido de lumbre,
erguido en la danza de lo prohibido.

Y en esa complicidad limpia,
ante el púlpito de tu pecho,
me hundo de rodillas,
y guiño un ojo de brasa
al espíritu errante
de la poesía.

Hoy te vi,
y el viento se quedó sin voz
en mi garganta.
La sorpresa fue un latido
que desató tu cabello
al compás de tu vestido
-cómplice exacto
de mis deseos más hondos-.

Pronuncié tu nombre,
y lo devolví a mi pecho
un instante antes
de que el viento,
cómplice también de tu andar,
lo llevara al ritmo
de tus pasos que se pierden.

Salpica la piel
el roce de tus ecos.

La memoria es tuya;
el amor, tuyo;
las caricias que no di,
los besos que soñé,
son míos,
siempre que vuelvo a ti.

¿Te acuerdas?
Yo sí.
Y cada vez me invento
la ilusión de vivir amándote,
salpicando el alma
con la miel de mis tentaciones

aapayés