Tengo un renglón escrito
que describe
el alma de mis sentimientos.
Plasma tu presencia
y la incólume belleza
de tu ausencia.
¿Sabes?
Escribo poesía,
tu poesía,
con la ausencia de tu silencio.
Amome,
amote,
haciendo el amor
a escondidas.
Si leyeras el renglón,
sabrías que el cielo y la tierra
te pertenecen.
Tengo un renglón escrito
y escondido
en algún lugar del alma.
Tiene mucho que decir:
del tiempo,
de la ausencia,
de la distancia,
de esta memoria
que se encoge
cuando tú no estás,
de este silencio
que carcome la desnudez
de la poesía muda.
Si no encuentro
ese renglón escrito
y escondido en el alma
de mi silencio,
mi memoria,
huérfana sin ti,
se quema.
El renglón
que nació para plasmar
el amor eterno de tu presencia.
aapayés

