La locura que me conmueve
Es ver como delirio por ti
Retocando los ceniceros de tu conciencia,
Asimilo sin pensar
Que el humo de tus manos
Se pierde en tus ojos
Vuelve a creer en ti
Conociendo las tentaciones de un porro en tus labios
Visualizo las penas que por tus venas se diluyen
Queriendo dar vida
A la verdad desnuda de vivir soñando
-¿Un porro?
Si un porro
Se fue y no volvió nunca
Y se llevó consigo
El beso entre sus piernas
La locura que me contagia
Es mirar a la luna
Haciéndole el amor a la noche
Me veo masturbando
Pululan los muertos en mis manos
Y grito en silencio tu nombre,
Con mis labios ungiendo la sonrisa amplia
Y las manos firmes en mi pecado
Locura consecuente con la soledad infalible a ti
aapayés