Microbiografía de Adolfo Payés

Bertolt Brecht

Bertolt Brecht

miércoles, 15 de julio de 2026

El idioma de tu ausencia















Sabes que la distancia
no es silencio:
es un zumbido de abejas muertas
en el hueco del pecho,
un reloj que da la hora
en un idioma que no entiendo,
y que aprendo a golpes
cada madrugada.

Si no se siente el amor cada mañana,
¿de qué sirve el sol?
Si no calienta más que la memoria,
si quema como un hierro
sobre la piel que ya no tocas,
si su luz es una mentira
que me despierta para recordarme
que estoy solo.

La distancia es un sueño fugaz del tiempo,
urdimbre que tienta a tenerte
y me desgarra los dedos
cuando intento asirte.
¿De qué sirve la luna,
si no estás a mi lado,
si es apenas un ojo pálido
que me mira sin verme,
un espejo roto donde tu rostro
se deshace en astillas?

Las estrellas
no son suspiros de luz:
son clavos en el cielo,
heridas que sangran plata,
párpados que se cierran
porque no quieren ver
que ya no estás.

Sabes que la pasión
es un enjambre de tentación,
pero cuando la noche es un pozo,
cuando el abanico de caricias
se convierte en cuchillo,
la pasión es un animal hambriento
que devora mis costillas
y encuentra solo hueso.

Que no se rinda el verso de amar,
dices,
pero el verso sangra,
se arrastra,
se ahoga en su propia tinta,
porque la poesía de la ausencia
no es un puente:
es un acantilado,
y yo caigo
y caigo
y en el fondo solo hay eco
de tu nombre.

Que el amor sea maniquí,
sea polvo,
sea el eco de un beso que no llegó,
pero que al menos
me desgarre los pulmones,
que al menos
me arranque el sueño,
que al menos
sea verdad
en su mentira,
porque no soporto
la paz de los días
sin tu sombra.

aapayés