Microbiografía de Adolfo Payés

Bertolt Brecht

Bertolt Brecht

sábado, 18 de julio de 2026

Su presencia habita en tus gestos















No sabía que eras especial
hasta que la tristeza me enseñó
tu nombre escrito en la ausencia.
Y entonces lo más dulce de mi boca
supo que el alma sangra sin saberlo.

Te tiendo la mano desde este cielo de amor,
mis besos y caricias vuelan hacia ti,
y en la distancia los hago míos,
como fueron míos tus labios,
tus recuerdos, tu calor, tu sombra.

Que la despedida sea un beso sin prisa,
un gesto de amor que me sabe a ti.
Te miro junto a ella,
y comprendo lo inmenso,
lo eterno que se vuelve el amor.

Te amo.
Pero ella, como tú,
es perpetua:
un amor que no termina
porque siempre estuvo.
Su presencia habita en tus gestos,
en tu voz, en la infancia que guardas,
en tus cuadernos viejos,
en los recreos de niña,
en los días de colegio,
en esos tiempos de amor sin nombre.

No sabía que eras tan especial
hasta que supe con tristeza su partida.

Amarte tu, es amar a tu madre.
Siéntela:
siglos en su vientre compartiste
antes de ser ese rayo de luz
que aún arde en mis labios,
antes de ser esos besos tuyos
que nunca, amor mío, nunca olvido.

aapayés