Ya diste ese fragmento
que le faltaba al tiempo,
la esperanza -un grito en capullos-,
racimo de luz aún cerrada,
beso que sabe a víspera.
Ya diste el trozo de amor
que faltaba en el mapa
para trazar el poema,
el verso, la sílaba exacta
hecha espina y rosa
en los brazos de tu presencia.
Tu ausencia es un mojón
de ilusión compartida,
quiebra la tentación,
y de su grieta nace
la osadía de ser
un instante de sol
en la sábana de tu cuerpo,
desnudo y lento,
mientras resbalo
por un verso nacido de la nada,
que un día, sin porqué,
tropezó con el silencio
y con la distancia enigmática
de ser sólo un fragmento,
un poema a medio hacer
lleno de rosas y botones,
de esperanza que se inventa
una manera de vivir
pensando en ti.
Ya escribiste
ese fragmento de luz
que faltaba en la ruta
del amor literario,
en el camino donde
las ilusiones brotan
y el corazón se vuelve
página en blanco.
aapayés

