Microbiografía de Adolfo Payés

Bertolt Brecht

Bertolt Brecht

sábado, 8 de agosto de 2026

Un relámpago de ilusión




















Un relámpago de ilusión 
que no sabe si es rayo o es lengua
lamió la pradera que fue tu vientre
(pero la pradera era un torso al revés,
y el torso, un laberinto de sal).

Un pez de luz
nadó hacia tu ombligo
-que era un ojo entreabierto
donde el deseo se miraba a sí mismo-
y desordenó el orden de los besos,
convirtiendo cada caricia
en una pluma que vuela hacia abajo.

Tu piel, entonces,
se volvió un mapa de ríos invisibles,
y yo, con los dedos de arena,
dibujé sobre ti
un animal que respiraba
por los poros de la noche.

La poesía mordió tu sexo
que era una fruta que sangraba miel
y lo convirtió en una llave
que no abría puertas,
sino otros sueños,
otros cuerpos que no eran cuerpos,
sino ecos de tu forma.

Yo, mientras,
escribo con la respiración,
con un dedo que no es mío,
con la sombra de un pájaro que olvidó volar,
escribo sobre tu espalda
que era un cielo al revés,
y aunque tú no estás,
tu ausencia tiene manos,
tu ausencia me toca,
tu ausencia es un amante
que se deshace en el aire
como un suspiro que no termina.

Y al final,
el relámpago de espuma
-que ahora es un labio inmóvil-
vuelve a ceñirse a tu vacío,
pero tu vacío ya no es vacío,
es un líquido que gime,
es un reloj que late,
es un cuerpo que sueña
con ser otro cuerpo
mientras la poesía,
sin prisa,
me desnuda
los huesos.

aapayés