Soy hechizo que habita tu silencio,
rescoldos de luna en las noches
donde el amor, que un día fue semilla,
quiso hacerse verbo
y nacer en la curva de tus labios,
deshojarse en besos
sobre la geografía de tu cuerpo.
Galopa el deseo,
y tu vientre es un océano
que amasa el sueño,
verso desnudo que arde
en la hoguera de la poesía.
Seamos puente de colores,
arcoíris que el deseo dibuja
con trazos de tentación,
una vida que se escribe
en tinta de caricias,
donde cada verso
sea un latido
nacido del hechizo
de los ensueños.
aapayés

