Si por casualidad
despiertas un día a mi lado
y sientes que
te acaricio
sin decir tu nombre
con el más sutil de mis silencios,
te escribo:
te amo en tu cuerpo desnudo,
en la cama.
No te sorprendas:
tu presencia
es el universo mismo
de la belleza,
de la poesía
plasmada de siglos,
esos siglos llenos de esperanza
de poder despertar
un día a tu lado.
Si por casualidad
sientes mi presencia
todas las mañanas,
sin decirte un beso,
sino escribir una caricia
en tus labios
y un guiño de amor
en tu vientre,
sepas que estoy
siempre contigo
en este mundo de tentaciones
hecho verbo
en la biblioteca de tu silencio.
Si por casualidad
despierto un día a tu lado,
será por el resto
de nuestras vidas,
haciendo el amor
a la poesía
que nace
de tu cuerpo desnudo
en las manos
de quien te ama,
eternamente compañera.
Un beso, amor.
aapayés

