Microbiografía de Adolfo Payés

Bertolt Brecht

Bertolt Brecht

lunes, 15 de junio de 2026

La soledad que reposa a mi lado




















Quizá
la penumbra oprime el deseo
como una mano que ahoga una luciérnaga.
Ese sentimiento inmaculado
de amar
no es más que un río que nace donde muere la noche.

El deseo es una víbora de humo
que desliza la pasión
por un cuerpo de arena mojada,
en la poesía que se escribe sola
mientras dormimos.
Y mastica el amanecer
como quien mastica un recuerdo falso,
sonriéndole a escondidas
al silencio que tiene forma de espejo roto.

Que el resplandor del cielo
y el sol
sean dos linternas apagadas
que te den luz de esperanza
desde el fondo de un pozo sin fondo,
amortiguando
la ilusión de creer en ti
como se amortigua un nombre
con un pañuelo de niebla.

Posiblemente,
el desvanecerse de amar
oprime el deseo de escribir
un verso que camina hacia atrás,
suspirándole a la vida.

Soñé con la muerte,
pero la muerte era un pasillo
con puertas que daban al mismo sueño.
Y desperté escribiendo poesía.

La poesía es vida,
vida que trasciende
la escritura desde el silencio
metafórico
de la soledad que reposa a mi lado.

Un verso que trasciende
las venas de tu cuerpo
y el latido de tu corazón
como larvas de luna,
con ese corazón ardiente
que no sabe si late
o si alguien lo está soñando mientras lee poesía.

Quizá
la hora del crepúsculo sin nombre
del olvido
es un beso desesperado
pero sin boca,
de la ilusión escrita
con tinta de saliva y ceniza
en el cielo de tu presencia
que ya no es cielo, sino telón pintado.

aapayés