Las noches son el ecléctico desenlace
De un día amordazado a la vida
Al trajín cotidiano, escrito desde un día antes
De ir a dormir, para seguir soñando en el mañana
Y despertar cansado, para encontrarse el sol del trabajo
Del día a día sin decir muchas veces nada
Un saludo inesperado
Un apretón de manos bien consolidado
Y un café placentero, placer de beber la vida
Las noches son el hazme reír del silencio
aapayés