La vida es un bosque
solitario y vasto,
hecho de oscuridad,
de silencios,
de gritos huérfanos de amor.
Y a veces, como un desierto
inmenso de tristeza.
Pero si en ese vasto silencio
del alma
se encuentra tu mirada,
tu perfil encantador
de sonrisas,
el canto inmaculado de tu cuerpo,
y es menester, placer, leer
un segundo de tu presencia...
La vida es ese bosque
que aglutina la sabiduría
del alma ausente,
del tiempo perdido,
del cielo abierto
a las dificultades,
a la inquieta manera de vivir.
El bosque es el canto
de la ausencia,
merendando soledades.
Que me hiera el silencio
si no encuentro
un guiño de amor
en tu cuerpo.
aapayés

