Cuando por casualidad te encuentras
Con las despedidas furtivas
Acorralado en la distancia
Sin la menor respuesta a tal oprobio
Sonrío
Y me regocijo con la mirada puesta en el futuro,
Cruzo los brazos
Y me acomodo en el sofá
Y fumo un argumento sin expresar
Sin manifestar el mínimo rencor,
Beso la ternura despedida
Y abrazo con dulzura la soledad
Amada platónica
En un rincón congelado
Y sin decir tu nombre
Me regocijo
Y grito al cielo
La ternura de un amor incondicional a la poesía
Te beso
Te abrazo
Y me despido con el cielo abierto a mi
Para sostener el tiempo
Una sonrisa de adiós
Con la esperanza de seguir amándote
A pesar de todo
aapayés