No hablemos
Escuchemos el sonido del alma,
Murmurar el silencio de la utopía
No hablemos
Sintamos el verso prohibido de la nostalgia,
De la cama arrebatando el deseo
La pasión penetrando la sonrisa
No hablemos
Que grite el silencio del beso,
El gemido de un labio
Mordiendo la ternura, interior
Del abrazo erguido enredando nuestras manos
No hablemos
Y dejemos que el viento nos acaricie el recuerdo
aapayés