Y esa sonrisa
Que no era mía,
Sin saber que un día
La escribí en tu poesía,
En tu rostro, sublime ternura.
Hoy cuento el momento
De aquella ilusión
Y la tibia imaginación
De un beso
Sublime,
Perdido en un rincón del olvido.
Mas allí quedó
La sonrisa que un día
Hizo de tu presencia
mi poesía.
aapayés

